De Violaine Bérot
Fragmento.
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Marion solo salía de su modorra para preguntar por los animales, yo observaba a esa mujer con la que había elegido vivir y no la entendía, pensaba pero qué madre puede comportarse así, abandonar tan radicalmente a su hijo, qué se le habrá quebrado, destruido, roto a Marion, por qué se niega a aceptar a este bebé caído del cielo, por qué no se comporta como yo, por qué no lo quiere con locura, por qué no tiene ganas de recuperar el tiempo perdido, a mí ya no me dirigía la palabra, solo esa sonrisa permanente en su cara y nunca un gesto para el bebé, dejaba que todo pasara sin mostrar ningún interés por nada, como si el día a día de la criatura no fuera de su incumbencia, nos miraba ensimismada, con esa sonrisa perenne, y cuando me acercaba a la cama siempre provocaba en ella un instante de pavor que la llevaba a alejarse todo lo que podía, yo me acostaba y le daba la espalda inmediatamente, y por mucho que supiera que su cuerpo estaba a escasos centímetros del mío, se me antojaba a kilómetros de distancia
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porque era de mí misma de quien tenía miedo, de lo que algún día podría llegar a hacerle, y para no dejarme llevar por el pánico me repetía que hacerle daño al bebé sería hacerle daño a Baptiste, y por qué habría querido yo hacerle daño a Baptiste, le miraba las manos cuando se ocupaba de la criatura, pero a veces me olvidaba de ellas, y entonces no veía más que al bebé y me volvían las náuseas, me entraban ganas de vomitar, de seguir vaciándome, estaba convencida de que se me habían quedado trozos suyos dentro, restos podridos que no había acabado de expulsar, podía olerlos, apestaban a carroña, tenía espasmos que me desgarraban las tripas, me resultaba intolerable que aquel bebé se hubiese tomado la licencia de penetrar en mí sin permiso, no podía aceptar la violencia con la que había irrumpido en mi cuerpo, no podía soportar semejante intrusión, semejante ultraje, pero a quién habría podido contarle algo así, a quién habría podido decirle aquellas palabras impronunciables, este bebé me ha violado
Caída de las nubes
Violaine Bérot
Título de la edición original: Tombée des nues
© Libella, Paris, 2018
© de la traducción, Pablo Martín Sánchez y Concha Sánchez Santos
© de esta edición, Editorial Las afueras, 2025
Barcelona
Contratapa: Baptiste y Marion llevan una vida feliz y tranquila con sus cabras a las afueras de un pequeño pueblo en la montaña. Una noche de invierno, Marion sufre fuertes dolores y, para asombro de ambos, da a luz en el baño de casa. Este es el punto de partida de Caída de las nubes, un relato coral que combina múltiples puntos de vista sobre la llegada de este bebé inesperado que pondrá en cuestión todo lo que los personajes creían saber y que explora el conflicto íntimo entre el instinto maternal y las consecuencias de un hecho traumático. Bérot vuelve a hacer gala en este libro de su distintivo estilo: una prosa fragmentada, ágil y precisa, casi sin puntos, y con un sugerente formato de lectura que contribuye a hacer del libro un original juego que implica también al lector.
Sobre la autora: Violaine Bérot (Bagnères-de-Bigorre, Francia, 1967). Estudió Filosofía y se formó como ingeniera informática. Después de publicar 3 novelas, dejó su trabajo y la ciudad y se fue a vivir a la montaña, incluso como criadora de cabras durante varios años.

