Por Sonia Chandler
Te moriste antes de que yo entendiera que, además de ser mi madre, eras persona. Te moriste antes de que yo entendiera que cada vez que yo incumplía los mandatos de la femineidad, manchaba tu CV de madre y eso te turbaba.
Me hiciste sentir importante y única. Pero te costó respetarme cuando me diferencié de vos. Y a mí me dolió que no pudieras hacerlo. Eras persona, claro, no podías todo. Me amabas pero tu amor no era totalmente incondicional y abnegado. Por supuesto, si eso es imposible.
Quizás la única manera de llegar a darme cuenta de esto es que hace unos años que ya no estás y puedo verte con cierta distancia aunque te sienta muy cerca.
Pero, si mientras vivías te hubiera podido ver realmente como una persona que hace lo que puede e hizo mucho, hubiésemos vivido con menos tensión, hubiésemos compartido otras cosas. No sé, yo también soy persona y hago lo que puedo.
Seguiré intentando suavizar la mirada hacia lo que me cuesta perdonarte y, a la vez, te agradezco todo lo valioso que me enseñaste, lo que me cuidaste y pensaste en mí, las veces que te enfrentaste a tu entonces marido para lograr permisos para mí que te parecían justos, por pedirme perdón por lo que te diste cuenta que me podía haber lastimado.
Tomo de otra madre (que fue una genia de la física y la química y también fue persona) un deseo que me parece un tesoro. Son palabras de Marie Curie a su hija Irene y su yerno. Las transcribe Rosa Montero en su libro La ridícula idea de no volver a verte (2013).
“Os deseo un año de salud, de satisfacciones, de buen trabajo, un año durante el cual tengáis cada día el gusto de vivir, sin esperar que los días hayan tenido que pasar para encontrar su satisfacción y sin tener necesidad de poner esperanzas de felicidad en los días que hayan de venir. Cuanto más se envejece, más se siente que saber gozar del presente es un don precioso, comparable a un estado de gracia”.
Porque me reconozco hija de mi madre y también de todas las mujeres (madres o no, pero siempre personas) que me antecedieron y hoy me inspiran.