Las que nadie eligió.

Si te gustan / sirven nuestros contenidos apoyanos económicamente acá

De Jaquelina Puig

Rosario, agosto de 2025


Un encuentro feminista: la celebración de nuestra existencia rebelde.
Todo empezó el 7 de agosto, pero en realidad, empezó mucho antes.
Empezó cuando el feminismo nos cruzó en la vida, cuando las palabras
compartidas se volvieron encuentro y sostén. Ese día, las esperé como se espera
a amigas de toda la vida. Amigas que hace mucho que no se ven porque viven
lejos. No tengo amigas lejos, pero ahora sé lo que se siente: la emoción del
reencuentro con quienes una se siente cerca, incluso cuando están lejos.
Lala y Paula llegaron a Rosario. Tiempo antes, habíamos mantenido varios
encuentros a través de videollamadas y mensajes para planificar todo lo que
ocurriría en estos días. Desde Rosario, organicé este encuentro como quien
prepara un ritual. Pensé cada detalle, cada espacio, cada abrazo. Nos unía el
feminismo. Nos unía una forma de vida. Nos unía una forma de vida, en la que no
hay que rendirle el tiempo a nadie.


Fueron días sin tiempo. Fueron días de compartirnos sin filtros, de reírnos
sin prejuicios, “a carcajadas” y fuerte. Fueron días de hablar sin tabúes, sin
miedos. Fueron días donde el juicio no tenía lugar entre nosotras, pero sí la
escucha atenta y la palabra necesaria que acompaña. Fueron días en los que nos
encontramos en la coincidencia de la música, en la ropa que elegimos (esa que
nos hace libres). Fueron días que se transformaron en una experiencia que se
vuelve rara en este sistema que nos exige productividad, silencio y sumisión. Por
eso, esos días fueron una celebración de nuestra existencia rebelde.


El día de la presentación en la Facultad de Psicología fue uno de esos
momentos que se graban en la memoria colectiva. Empezamos con una muestra
que homenajeó a la fundadora de la carrera, una de esas mujeres olvidadas por la
historia oficial, pero que abrió camino para que hoy podamos estar ahí,
pensándonos desde otros lugares. Luego llegó la presentación del libro de Lala,
que convocó a muches jóvenes. Se respiraban ganas de romper con los
estereotipos y de buscar nuevas formas de habitar los cuerpos y los vínculos.
Para terminar esta jornada nos estaba esperando un momento en el que la
Historia y la Memoria se hicieron presentes. Tuvimos la oportunidad de
compartir un espacio de diálogos y sentires con una persona víctima de la
Dictadura Cívico Militar del año 1976. Ella fue secuestrada y llevada al Campo de
Concentración de La Perla, el más grande del interior del país. Haber compartido
esta experiencia fue realmente conmovedor y considero que ya forma parte de
nuestra Memoria, la que pide siempre Verdad y Justicia.


El sábado por la mañana, Lala presentó su libro “La estafa de la feminidad”.
El teatro se llenó de cuerpas y miradas inquietas. Fue un espacio vibrante,
habitado por mujeres con el deseo de escuchar a Lala y de hackear los mandatos.
Siento que esa charla partió y transcurrió, como ella misma expresa en el libro,
como una “okupa de este cuerpo que fue enemigo, ajeno, extraño; como madre
de estos pensamientos incómodos; escribo desde la distancia de eso y, al mismo
tiempo, desde ahí: incómoda, pero también autorizada y legitimada por las
historias de miles de mujeres, idénticas a la mía”. Por eso, la presentación del
libro y la conversación posterior se transformaron en una experiencia tanto
individual como colectiva.


Surgieron reflexiones e interpelaciones: algunas se volvieron palabras para
compartir, y otras se guardaron en el silencio de nuestro interior, para seguir
pensándolas. Aquí, el feminismo aparece como resistencia activa: una trinchera
desde donde decir basta. Nunca había vivido un espacio así, tan honesto, tan
libre, tan nuestro.


A Lala, a Paula y a mí nos unió la decisión de encontrarnos, de sabernos
cómplices, de construir una trama que nos contenga cuando el mundo se vuelve
hostil. En tiempos de retrocesos, de discursos de odio, de violencia sistemática,
estos encuentros son una trinchera. Pero también nos une el deseo de no ser
madres y el haber tomado la decisión política de no serlo. Más allá de las
condiciones económicas o de cualquier argumento que intente justificar nuestra
elección, decidimos no ser madres. Y punto. En este encuentro pudimos
reafirmarlo una vez más y decirnos: “Qué lindo fue no tener hijes, qué buena
decisión que tomamos.” Como dijo Paula una vez: “Encontrarte con una mujer
como una, que luchó contra la corriente para no tener hijes, es una experiencia
intransferible.”


El feminismo nos trajo tranquilidad con respecto a nuestra decisión. Nos
mostró que no estábamos rotas, que nada estaba mal, que no ser madre también
es una opción válida y política. Escucharlo por parte de Lala y Paula hizo que el
feminismo se materializara en sus palabras. Fueron las primeras mujeres que
conocí que eligieron no ser madres más allá de todo. Porque sí, conozco mujeres
que no lo son, pero no por elección propia, sino por circunstancias de la vida que
las llevaron a no serlo. No es lo mismo.


Gracias al feminismo, que es lucha, es calle, es resistencia, es encuentro.
También es decisión, cuerpo, mente y corazón. Es abrazo. Es palabra. Es estar
ahí para otres. Gracias al feminismo por encontrarnos y por permitirnos este
encuentro. Ese en el que nos abrazamos y nos dijimos: nos tenemos. Y en esa
frase cabe todo: la ternura, la lucha, la memoria, el deseo de resistir y de ser una
“distinta” que nos enorgullece.


Fueron días intensos, donde el feminismo tuvo cuerpa, tuvo voces, tuvo
nombres.. En una sociedad que sigue violentando, criminalizando y precarizando
nuestras existencias, encontrarnos fue un acto profundamente revolucionario.
Lala, Paula y yo nos dijimos con la mirada y con el abrazo: acá estamos, nos
tenemos, seguimos. Y eso, en estos tiempos violentos, es una victoria feminista.
Chicas, las espero siempre. Rosario las espera siempre también. Nuestro
lugar, para comer comida rica y tomar un vino que elige Pau mientras nos reímos
fuerte y a carcajadas, también las espera, siempre.


¡Las abrazo fuerte, con las ganas de un nuevo encuentro en breve! #NosTenemos

Jaqui, la que nadie eligió.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

si te gustan / sirven nuestros contenidos apoyanos económicamente acá