Abrazarnos

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De Lucía Ciaravino

Al mirarte, no puedo evitar mirarme.

No puedo evitar sentirme atraída y reflejada en esos ojitos que, 

con tanta dulzura y confusión, 

expresan tu sentir, tu pensar…

Es como si pudiera escuchar, a través de ellos, 

esas vocecitas que

 de forma traviesa y tramposa 

resuenan una y otra vez en tu cabecita:

¿Soy suficiente?

¿Hay algo malo en mí?

La mujer de la foto es perfecta, su vida parece tan normal…

¿Se sentirá ella como yo me siento?

¿Sola y confundida?

¿Cansada del peso de los “tengo que”?

¿Harta de tener que poder con todo sola?

¿Pensando que podría hacer más…?

Y me encontré, de repente y sin darme cuenta, aturdida, asustada…

Sintiendo, junto a ella, cómo el compararse aniquila la identidad.

Cómo te hace sentir de otro planeta, cuando todas habitamos el mismo.

Y entonces sucedió.

Sucedió ese abrazo que nos unió para siempre.

Ese abrazo de anhelo, soledad y esperanza,

que nos dijo, susurrando al oído:

“No estás sola.

Juntas somos más fuertes.

Juntas, podemos ser”.

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