De Blanca Flor Paredes
Cuando te levantes a la mañana temprano, no te olvides de tomar el remedio. Mirá que tiene que ser en ayunas. Anotátelo por ahí, porque con eso de que dormís poco y mal, se te va a olvidar.
Después preparate unos mates con jengibre y abrazala a la B. un ratito, mira que le gusta y te está maullando para eso ¡A la Z. no! A la Z. le tenés que rascar la panza, pero sacá la mano rápido porque ¡te tajea!
Siete y cuarto, cuando salgas para la parada, acordate: no le hables al machirulo ese. Ya sabés que está esperando la oportunidad para mandarse alguna machiruleada. Es como el verdulero de la esquina, que mientras te charla te mete un tomate podrido por acá, un durazno magullado por allá. Este loco hace igual. De bien que estas hablando del clima, se manda un comentario machista. Qué talento inútil.
Mas luego, cuando venga la traffic, no lo mires mucho al chofer. No le des entidad, hacete la boluda y sentate al fondo, haceme caso. “Buen día S.” va a decir bien fuerte ese hijo de yuta, para ningunearte delante de todos. Ignoralo, que siga escuchando esa radio pedorra y los avisos fúnebres mientras pueda.
Después, en el fichero, saludá cordialmente y apurá el tranco que viene P. con sus comentarios pasivo-agresivos disfrazados de cordialidad. Apurate que allá te está esperando F. para saltarte y darte la bienvenida.
En la oficina, metele dedito (OK) a todos los mails del Outlook. No te enganches ¿Mirá que alguno de esos machunos va a hacer o decir algo relevante para tu existencia? No les des pelota, ponete con tus cosas y no te olvidés de prender el hornito. Esa lavanda te puede ¿Te acordás ese día que viste la casa de Alanis Morissette y tenía como una habitación llena de aceites? ¡¡¡Qué locura!!! Si la cantidad de aceititos es proporcional al grado de locura, venís bien… ahora, si es proporcional a otra cosa, #no séjosé #estasalhorno.
Si por esas casualidades, no sé, digo, te ponés en modo negativo acordate: respirá por nariz y soltá por boca. Dice la profe de yoga que se realinean todos los chakras o algo así.
A la hora del almuerzo te pido por Dior: no comas en frente de la compu. Ponete el mantelito que te dio tu mamá y comé tranquila. Larga el celular. Aprendé de los árboles, como dice Mary Oliver “cuando estoy entre los arboles…” blablablá. Eso. Vos ya sabés. En otoño/invierno se ponen rojizos y dramáticos, y en primavera/verano se ponen verdes y flexibles. Sé un árbol, mi amiga. Un árbol de verano. Verde y flexible. Bueno verde no, eso se lo dejamos al de la parada del bus, pero flexible sí, eso sí.
Después a la tarde cuando llegues a tu casa, no importa que tengas que hacer pero déjate festejar por Z. y B. y salgan juntas a saludar las plantas. ¡Qué te cuesta! Mira esas flores, están preciosas. Sacales foto. FOTO FOTO FOTO.
Mientrás sintonizás Furia BB en la radio repetí conmigo: me voy a comer 4 facturas, me voy a comer 4 facturas, me voy a comer 4 facturas. Sintonizá que la apertura te hace cagar de risa. Reíte fuerte, reíte mucho! Y yoguineta mediante cebate unos buenos mates con facturas, repito: fac tu ras. A zu car , ha ri na ultra-pro-cesados. Saludos a la nutri-sionista. Si hace falta reír más, reforzá con unos memes y stickers, nunca están de más. O capaz algún repaso de meno-momentos, como el día que te fuiste con el bidón del agua en la mano hasta la parada del bus o el día que metiste el fósforo para prender la llama que ya estaba prendida con el magiclick. TODOS LOS FUEGOS EL FUEGO diría Cortázar sin saber que interpelaría a una menopáusica en 2025.
Por último, a la noche cuando te vayas a dormir, dormíte rápido. No pienses en nada. No te angusties más, ya pasó, y lo que pase también va a pasar. No le des más vueltas que ese teléfono no va a sonar más. Dormí.
Parate, una cosita más: ¿ya cerraste el gas?