Papeles de Ana
Me sorprendió recibir una carta de Estados Unidos. Y mucho más su pedido de información sobre mi prima Ana. En mi familia no hablamos de ella después del accidente de los tíos en la ruta a Mar del Plata. Ana siempre fue muy reservada. La verdad, el pueblo le quedó chico. Si bien se encargó de poner a los padres en un geriátrico caro, los veía cada muerte de obispo. Las visitas a mi mamá eran más prolongadas.