Por nada extra ordinario
De a poco empecé a decidir, a sentir por mí misma. Trabajé, estudié, me interesé por esto y aquello, traté de divertirme, de estar acompañada, de disfrutar el sexo, la música, la salida del sol, la puesta, el mar, la montaña, en otoño, en primavera, las calles arboladas, la brisa fresca, el calor del sol en la piel, el sudor, el latir fuerte, el agitarme y después relajar, comer alfajores, chocolate, pasear con mi perra, abrazarla.
La gran meta

De Li Vomero Se consideró capaz de lograrlo. Solo debía mentalizarse, trazar un plan y no apartarse de él por nada. Sabía que muchas habían fracasado en el intento, que después inclusive se habían sentido peor. “Seguramente,” se decía, “les faltó fuerza de voluntad, capacidad para seguirla hasta el final y mantenerse”. Ella la tendría, […]